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Rev Asoc Col Dermatol · Volumen 17 · Número 1 · Marzo 2009

Editorial

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Necesitamos el concurso de todos ustedes con su participación en colaboraciones para asegurar el número de ediciones anuales que se requieren para estar dentro de un index médico. Otro tanto queremos hacer con la página web que, aunque marcha bastante bien gracias al dinamismo de su director, necesita aún muchas cosas para mejorar el número de lectores y de colaboradores.

En cuanto a la parte gremial de bienestar de los asociados ya hemos iniciado varias gestiones con compañías de seguros en busca de beneficios para todos tales como seguros de práctica médica, seguros exequiales, facilidades para créditos de consumo: compras de electrodomésticos y automóviles, o tarjetas de crédito sin cuota de manejo para los asociados. Tenemos la idea de negociar con un club social que nos ofrezca beneficios lúdicos y sociales para los dermatólogos y sus familias y que tenga canjes con todas las ciudades del país donde hay asociados. Ya realizamos un primer encuentro con directivas y emisarios de Avianca para buscar para todos algún paquete de beneficios tales como salas VIP, costos más bajos, tarjetas de Aviancaplus o tarifas institucionales para viajes de turismo, etc. Estos paquetes se estudian en conjunto con la aerolínea.

El día 26 de marzo tendremos una cita con el director ejecutivo de Colfuturo, empresa privada del grupo Luis Carlos Sarmiento Angulo, para discutir con ellos la posibilidad de crear para los dermatólogos créditos muy blandos para adelantar estudios de especialización en el exterior tanto para residentes como para especialistas que quieran ampliar su campo de conocimientos. Que-remos hacer esto como parte de una plan que nos haga sentir orgullosos de pertenecer a una agremiación que no sólo nos ofrezca un congreso cada dos años, sino además un beneficio extra por tener un carnet de asociado. A propósito, iniciamos una campaña para actualizar los datos de todos. Aunque parezca extraño, hay una gran cantidad de miembros cuyos papeles de acreditación no están en las oficinas de la asociación.

Ya está en curso el proyecto de construcción de nuestra nueva sede que será cuatro veces más grande que la actual. Con ello tendremos las oficinas a la altura de la prestancia de nuestra asociación y un lugar de encuentro para todos en Bogotá.

En cuanto a la parte académica ya hemos iniciado los trabajos para el próximo congreso en Bogotá; ya tenemos seis profesores extranjeros invitados y prácticamente confirmados, así como también estamos elaborando un plan para cambiar el formato del congreso y volverlo más interactivo y, sobre todo, más provechoso y en el cual todos participemos y no solamente los conferencistas. Sabemos del maravilloso potencial de colegas que por diversos motivos no son siempre invitados a dictar conferencias y mesas redondas a pesar de tener todas las capacidades y los conocimientos para hacerlo. Con algo de preocupación vemos el auge que ha tomado la práctica de muchos laboratorios, con gran arraigo entre los miem-bros de la asociación, de planear reuniones científicas sin el aval nuestro, de programar y desprogramar colegas simplemente porque no son de sus afectos o porque no se “pegan” a lo que ellos quieren. Fruto de esto es que en los últimos años hemos visto que patologías que son del dermatólogo y de ningún otro especialista pasen a manos de otros solo por cumplir los parámetros económicos de las grandes empresas. Hemos luchado contra esto desde hace más de veinticinco años y trataremos de que en nuestra administración, ese trabajo no se vaya al piso, por lo que insistiremos en el lema La dermatología para el dermatólogo, como carta de presentación en todos los temas en que participemos. Seremos vigilantes muy severos para que eso se cumpla y no escatimaremos nada para que esto siga vigente. En la parte gremial pura, que tanto nos inquieta, estamos trabajando sobre diversos frentes, que desafortunadamente se descuidaron, no por culpa del querido asociado que se ha encargado de esta parte, quien ha hecho un esfuerzo encomiable, sino de nosotros mismos que no hemos tenido para con nuestra asociación el compromiso que requiere, por lo que seguiremos trabajando con el fin de que ustedes, queridos amigos, se sientan orgullosos de nuestra Asocolderma, que es de todos.

Juan Guillermo Chalela Mantilla

Presidente

"La dermatología para el dermatólogo"

Apreciados amigos y colegas:

Hace tres meses fui encargado, en forma unánime y honrosa, de la presidencia de la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica (ASOCOL-DERMA). Tan masiva y generosa votación ha creado en mí una inmensa responsabilidad y una obligación aun mayor de trabajar muy duro en estos dos años por nuestro gremio. Este gran reto lo consideré, desde el principio, el reconocimiento a una extensa trayectoria de servicio a los asociados y a la dermatología, así como a un largo camino dedicado a la docencia y a enaltecer el nombre de la dermatología colombiana por el mundo entero, donde he trasegado como profesor, conferencista y asistente.

Recibo con mucho cariño la honrosa designación de la directiva de nuestra revista, en uno de mis primeros actos de gobierno, de escribir el editorial que abra la edición actual de esta publicación que se ha venido transformando en forma favorable en los últimos tiempos.

Debo confesar, y no me apena decirlo, que este reto no lo había imaginado de tanta importancia y envergadura, pues la transformación de Asocolderma, desde hace veinte años época de mi anterior administración, hasta hoy, es absoluta y total. De una asociación pequeña, de esa época, con pocos miembros, casi coloquial, sin dinero, encuentro una verdadera empresa con un patrimonio intelectual y humano muy grande y selecto y un pa-trimonio económico sólido, producto de las excelentes administraciones anteriores, lo que supone un trabajo futuro muy duro para contribuir al fortalecimiento cada vez mayor de nuestra institución, que es de todos y no sólo de aquellos que acompañan a un grupo de personas de la junta directiva.

Empecemos por mirar, así sea de reojo por el corto espacio, la parte administrativa: contamos, en primer lugar, con un espléndido grupo de colaboradores que en forma desinteresada pero con un amor maravilloso hacia lo que hacen, se desempeñan eficientemente en sus cargos y cumplen a cabalidad con todas las tareas que se les asignan; hemos racionalizado su trabajo con aportes elementales de personal que antes no había y hacía que nuestras amables secretarias tuvieran que ejercer oficios más allá de sus funciones, tales como aseo y mensajería, por lo que nombramos dos personas, una para cada cargo. Se adoptaron reglamentaciones mínimas y elementales de cualquier empresa, solamente para facilitar la difícil y a veces engorrosa tarea de la administración; estos dos nombramientos, que parecen simples, ya empiezan a mostrar frutos para el cumplimiento del resto de las funciones. Un pequeño reglamento de trabajo, no incómodo y que, curiosamente, no existía, se ha puesto en marcha solamente en cuestiones de horarios, funciones y trabajo, aspectos elementales en toda organización, y ya muestra un aumento de la eficiencia del tiempo de las personas que con nosotros laboran.

Estamos, en compañía de la tesorera, revisando el presupuesto y vamos a iniciar la distribución del dinero que tiene Asocolderma en los porcentajes adecuados para poder hacer una asignación de gastos que redunde en una buena administración y un uso excelente de los dineros que por diversos motivos recibe nuestro gremio. Aún falta recolectar dineros del pasado congreso de parte de algunos laboratorios, pero las cosas andan por buen camino al respecto. Queremos usar los recursos en una forma justa, apropiada y en beneficio de todos. A veces pienso, cuando veo todo esto, que en el futuro vamos a plantear una reforma de estatutos que incluya el nombramiento de un administrador de tiempo completo, pues un presidente que tiene numerosos compromisos de diversa índole, a veces no tiene el tiempo para enfrentar con idoineidad el complejo movimiento de nuestra asociación. Hasta ahora, sacando tiempo de donde no hay, en las tardes, en las noches y los fines de semana, hemos avanzado mucho pero esta propuesta gerencial ya está rondando en nuestra cabeza.

Un aspecto fundamental y al que le hemos puesto mucho empeño es la revista. Estamos a muy corto tiempo de indexarla por completo, lo que nos traería numerosos beneficios. Trabajamos en comunidad permanente con su directora para la creación de un buen consejo editorial y para invitar a profesores extranjeros prestantes a colaborar. Se ha conseguido un corrector de estilo experto en la materia; hemos hecho grandes esfuerzos económicos para mejorar la distribución, lo que implicó relevar de esa responsabilidad al laboratorio que lo hacía con enorme cariño pero con numerosas dificultades; vamos a mejorar el diseño para hacerlo mas atractivo y vamos a ampliar el mercadeo para asegurar la parte económica, con diferentes ideas que ya se pusieron en marcha, pues los costos de edición y publicación de la revista son muy altos.