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Rev Asoc Col Dermatol · Volumen 16 · Número 3 · Septiembre 2008

Editorial

Con la llegada de la poliquimioterapia, aceptada por la OMS en 1.980, se logra la curación de millones de enfermos, con disminución de los países endémicos de 122 a 10. La eliminación de la lepra (1 caso por cada 10.000 habitantes) fue una meta propuesta por la OMS para el año 2000 y se ha ido aplazando, sin lograrse hasta ahora.

El 80% de los casos de lepra en el mundo los aportan la India y Brasil.

Múltiples son los datos históricos de la lepra que nos llevan a lugares geográficos remotos, a culturas y religiones diversas, pero uno de los más curiosos se refiere al deporte. Dos equipos de futbol de la ciudad de Rosario, Argentina, fueron invitados a un encuentro deportivo para originar recursos económicos para un lazareto. Uno de ellos no dudo en aceptar esta campaña y el otro se negó. El primero termina jugando con otro equipo y les colocan el nombre de “leprosos” a ellos y a sus seguidores, al otro en cambio los apodan, junto con sus hinchas, los “canallas”.

¿Saben de quiénes se trata?

Newell's Old Boys: los Leprosos

Rosario Central: los Canallas

“POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS”…

Luz Marina Gómez Vargas

Dermatóloga. Profesora Titular.
Jefe de Dermatología.
Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín- Colombia
flmcuartas@une.net.co

En la historia de la medicina, la lepra ocupa un importante lugar. Las Vedas de la India (6.000 años a.C.) que recogen tradiciones orales, muestran ideas de la lepra y su existencia en Asia desde tiempos remotos.

Múltiples son los manuscritos que se refieren a ella: el Papiro de Brugsh (2.400 a.C.), el Atarva – Veda, Manava Darma Castra (1.500-500 a.C.), el Papiro de Ebers (1.300 a.C.), el Manu Smriti (1.300 a.C.), el Susruta Samhita (600 a.C.), los Anales de Confucio (600 a.C.) y libros sagrados como la Biblia, el Corán y el Talmud, donde se establecen: síntomas, descripciones clínicas, diagnósticos diferenciales, medidas de aislamiento, prevención de contagio, diagnósticos realizados por médicos, sabios y religiosos, propuestas terapéuticas y ni hablar de las diferentes denominaciones recibidas.

Luego de originarse en la India, las guerras, las conquistas, las cruzadas y las colonizaciones, la llevó a extenderse entre países y continentes.

La estigmatización de la lepra como enfermedad “castigo divino”, “enfermedad- pecado”, ha llevado al rechazo social y religioso, originando alrededor: mitos, misterio, terror, aislamiento voluntario de quienes la sufren y leyes para separarlos de la sociedad, de la familia, de la pareja, prohibiciones de matrimonio entre enfermos y aún de diálogo entre sexos. Estos aislamientos se hacían efectivos en los lazaretos (denominados así en alusión a Lázaro, el de la parábola “el rico Epulón y el pobre Lázaro”) o leprocomios, distribuidos ampliamente por todo el mundo.